¿Avena para el desayuno?

Si tienes niños y les das avena (sea con leche o con yogurt) en el desayuno, no se puede decir que sea una elección inadecuada, ya que es una opción nutritiva y sana, sin embargo, ten cuidado de que no tenga otros “efectos secundarios no deseados”.
Es que en un estudio reciente se observó que aquéllos niños que ingerían avena en sus desayunos experimentaban un apetito mayor y consumían más cantidad de calorías durante el resto del día.
En específico, se vio que aquellos niños que desayunaban con avena en lugar de otras opciones incrementaban su apetito y su consumo calórico hasta en un 80 por ciento. Sin embargo, vale aclarar que las hojuelas de avena no tenían un efecto tan drástico como la instantánea.
Los investigadores creen que este incremento puede ser consecuencia de las fluctuaciones en el nivel de azúcar en sangre: incorporar otro tipo de proteína en el desayuno es primordial para evitar que el hambre y el azúcar en sangre fluctúen durante el día.
